{"id":2926,"date":"2018-11-07T11:39:51","date_gmt":"2018-11-07T10:39:51","guid":{"rendered":"https:\/\/aproin.com\/?p=2926"},"modified":"2018-11-07T11:39:51","modified_gmt":"2018-11-07T10:39:51","slug":"gana-la-banca-paga-el-cliente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aproin.com\/index.php\/gana-la-banca-paga-el-cliente\/","title":{"rendered":"Gana la banca, paga el cliente"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em>Tras dos d\u00edas de deliberaciones, un Supremo fracturado decidi\u00f3, por 15 votos contra 13, mantener la doctrina de que sea el prestatario y no la entidad quien abone el impuesto<\/em><\/p>\n<p>ANA BALSEIRO<br \/>\nMADRID \/ LA VOZ<\/p>\n<p>Con tres escuetas l\u00edneas el Supremo daba ayer a conocer, al filo de las ocho de la tarde, que la posibilidad de que sea el banco y no el cliente quien pague el impuesto sobre las hipotecas ha sido un espejismo que ha durado apenas tres semanas. Despu\u00e9s de dos d\u00edas enteros de deliberaciones, el pleno de la Sala Tercera, la de lo Contencioso-Administrativo, acord\u00f3, por 15 votos frente a 13, \u00abvolver al criterio seg\u00fan el cual el sujeto pasivo del impuesto sobre actos jur\u00eddicos documentados (AJD) en los pr\u00e9stamos hipotecarios es el prestatario\u00bb. Y curiosamente fue el voto del presidente de la sala, Luis Mar\u00eda D\u00edez-Picazo, quien desat\u00f3 la pol\u00e9mica, el que inclin\u00f3 la balanza del lado de la banca tras cambiar su voto. El alto tribunal zanja as\u00ed semanas de incertidumbre y devuelve la seguridad jur\u00eddica sobre una cuesti\u00f3n que paraliz\u00f3 el mercado hipotecario y le pas\u00f3 una abultada factura a la banca en el parqu\u00e9, donde en un solo d\u00eda lleg\u00f3 a perder m\u00e1s de 5.000 millones de capitalizaci\u00f3n burs\u00e1til. Sin embargo, como dice el refr\u00e1n, nunca llueve a gusto de todos, y la decisi\u00f3n del Supremo no solo ha sido un jarro de agua fr\u00eda para los hipotecados que ya se ve\u00edan recuperando el dinero abonado, sino que, adem\u00e1s, ha dejado maltrecho el prestigio de la instituci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<strong>Hipotecas concedidas en Galicia<\/strong><br \/>\nPorque el nuevo giro de 180 grados, para acabar volviendo a la casilla de salida -en los \u00faltimos 23 a\u00f1os siempre fue el cliente quien pag\u00f3 a la Hacienda auton\u00f3mica el ahora controvertido impuesto- ha mostrado a un Supremo profundamente fracturado, como muestra lo ajustado de la votaci\u00f3n de los 28 magistrados que participaron (tres se ausentaron por diferentes motivos).<\/p>\n<p><strong>Dos votos de diferencia<\/strong><br \/>\nCon 15 frente a 13, es decir, por solo dos votos de diferencia, se impuso el criterio de no cargar a la banca con el AJD, como sostuvo una secci\u00f3n de la Sala Tercera en sus \u00faltimas tres sentencias, favorables a la Empresa Municipal de la Vivienda de Rivas-Vaciamadrid. El primero de dichos fallos, fechado el 16 de octubre pero publicado el 18, fue el que abri\u00f3 la caja de los truenos que sacudi\u00f3 no solo a la banca, sino tambi\u00e9n al propio tribunal. Y es que el hecho de que, apenas 24 horas m\u00e1s tarde de publicarse la sentencia, el presidente de la Sala Tercera anunciara que convocar\u00eda un pleno para decidir si se confirmaba o no el \u00abgiro jurisprudencial\u00bb que iba en contra de los intereses del sistema financiero desat\u00f3 una profunda desconfianza social sobre la independencia del tribunal, descr\u00e9dito que la divisi\u00f3n mostrada ayer por los magistrados enterr\u00f3 a\u00fan m\u00e1s. Aunque el texto de las sentencias sobre las que se pronunci\u00f3 el pleno de la Sala, junto con los votos particulares, se conocer\u00e1 \u00aben los pr\u00f3ximos d\u00edas\u00bb, las primeras reacciones a la inesperada pirueta del tribunal fueron inmediatas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras dos d\u00edas de deliberaciones, un Supremo fracturado decidi\u00f3, por 15 votos contra 13, mantener la doctrina de que sea el prestatario&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2865,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/aproin.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2926"}],"collection":[{"href":"https:\/\/aproin.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/aproin.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aproin.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aproin.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2926"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/aproin.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2926\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2927,"href":"https:\/\/aproin.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2926\/revisions\/2927"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aproin.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2865"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/aproin.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2926"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/aproin.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2926"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/aproin.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2926"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}