{"id":3835,"date":"2020-12-29T09:57:36","date_gmt":"2020-12-29T08:57:36","guid":{"rendered":"https:\/\/aproin.com\/?p=3835"},"modified":"2020-12-29T09:57:41","modified_gmt":"2020-12-29T08:57:41","slug":"ocho-de-cada-diez-viviendas-de-galicia-suspenden-en-eficiencia-energetica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aproin.com\/index.php\/ocho-de-cada-diez-viviendas-de-galicia-suspenden-en-eficiencia-energetica\/","title":{"rendered":"Ocho de cada diez viviendas de Galicia suspenden en eficiencia energ\u00e9tica"},"content":{"rendered":"\n<p><em>M\u00e1s de 187.000 inmuebles disponen ya en la comunidad de certificaci\u00f3n que acredita su consumo de energ\u00eda | El gasto en edificios con mal aislamiento puede dispararse un 80%<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Paula P\u00e9rez \/ Faro de Vigo Santiago<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La diferencia entre una vivienda con buen aislamiento t\u00e9rmico y otra con ventanas viejas y una fachada en mal estado termina repercutiendo directamente sobre el bolsillo de sus residentes.<\/strong> Se calcula que el ahorro puede ser de hasta el 80 por ciento, unos 1.200 euros anuales. Sin embargo, en Galicia dada la antig\u00fcedad de su parque inmobiliario ocho de cada diez inmuebles suspenden en eficiencia energ\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde 2013 una norma europea obliga a todos los inmuebles de nueva construcci\u00f3n as\u00ed como a aquellos de segunda mano que se quieran vender o alquilar a someterse a una evaluaci\u00f3n para determinar su calificacion energ\u00e9tica. El objetivo es que el comprador o el inquilino conozca el gasto de energ\u00eda de la casa antes de cerrar la compra o firmar el contrato de arrendamiento y valorar as\u00ed su eficiencia. En funci\u00f3n de su consumo se les asigna una etiqueta que va desde la \u201cA\u201d (los m\u00e1s eficientes) a la \u201cG\u201d (que son los de mayor despilfarro energ\u00e9tico).<\/p>\n\n\n\n<p>Y cada vez son m\u00e1s las viviendas que disponen de este certificado en Galicia. En la actualidad ascienden a 187.000 los inmuebles con este documento en la comunidad gallega, son 18.000 m\u00e1s que hace un a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2020 obtuvieron acreditaci\u00f3n 17.133 inmuebles ya existentes as\u00ed como otros 981 de nueva construcci\u00f3n.<br>De ellos, m\u00e1s de 144.000 tienen una certificaci\u00f3n energ\u00e9tica de \u201cE\u201d, \u201cF\u201d o \u201cG\u201d, es decir, est\u00e1n en parte baja de la escala. Una acreditaci\u00f3n de \u201cE\u201d se considera por debajo del aprobado, dado que su consumo de energ\u00eda y oscilar\u00eda entre el 100 y el 110 por ciento de la media. El C\u00f3digo T\u00e9cnico de Edificaci\u00f3n de 2007 garantizaba ya de hecho que las nuevas construcciones deben superar como m\u00ednimo esa cualificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En concreto, la mitad de las viviendas certificadas (91.000) tiene como nota la \u201cE\u201d, mientras que hay 25.000 que bajan a la \u201cF\u201d y otras 28.300 est\u00e1n incluso en el nivel m\u00e1s alto de consumo (\u201cG\u201d).<\/p>\n\n\n\n<p>Por el contrario, solo 3.000 inmuebles est\u00e1n en la parte alta de la tabla con una etiqueta \u201cA\u201d de alta eficiencia energ\u00e9tica, mientras que otras 2.800 han obtenido la \u201cB\u201d. Y m\u00e1s numerosas son las viviendas con certificado \u201cC\u201d (10.600) y \u201cD\u201d (26.700).<\/p>\n\n\n\n<p>La raz\u00f3n de la baja calificaci\u00f3n energ\u00e9tica de los inmuebles gallegos est\u00e1 en su antig\u00fcedad. Un tercio de las viviendas de la comunidad tienen m\u00e1s de medio siglo de vida, seg\u00fan los \u00faltimos datos del Instituto Galego de Estat\u00edstica.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, las nuevas viviendas se construyen ya con est\u00e1ndares altos de eficiencia energ\u00e9tica. As\u00ed lo destaca la Conseller\u00eda de Econom\u00eda, de la que depende el Instituto de Enerx\u00eda de Galicia (Inega). Tal y como detalla, desde que es obligatorio para las nuevas edificaciones someterse a esta evaluaci\u00f3n energ\u00e9tica se han certificado un total de 4.372 viviendas, de las que el 70 por ciento tiene una etiqueta \u201cA\u201d o \u201cB\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema reside, por tanto, en los inmuebles m\u00e1s antiguos y de ah\u00ed que se est\u00e9 promoviendo la rehabilitaci\u00f3n. As\u00ed, l<strong>a Xunta lanz\u00f3 este a\u00f1o el mayor plan de ayudas para rehabilitaci\u00f3n de edificios<\/strong> con una cuant\u00eda total de 17 millones de euros. Estas subvenciones est\u00e1n dirigidas a mejorar la envolvente t\u00e9rmica del inmueble, a instalar energ\u00edas renovables en los sistemas de calefacci\u00f3n y agua caliente o renovar la iluminaci\u00f3n, lo que permitir\u00e1 al edificio mejorar su calificaci\u00f3n energ\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Casi 24.000 viviendas m\u00e1s miden su eficiencia energ\u00e9tica en el \u00faltimo a\u00f1o<br>M\u00e1s de 119.000 inmuebles disponen ya en la comunidad de una calificaci\u00f3n que es precisa para vender o alquilar &#8211; Las tres cuartas partes &#8220;suspenden&#8221; la evaluaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El ahorro<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La inversi\u00f3n compensa, puesto que el ahorro para las familias puede llegar a ser importante. El c\u00e1lculo lo hizo la empresa Certicalia, dedicada a las certificaciones energ\u00e9tica, a trav\u00e9s de su Ecobservatorio. Una vivienda aproximadamente de 70 metros cuadrados con calificaci\u00f3n energ\u00e9tica \u201cE\u201d, la m\u00e1s com\u00fan en Galicia, gasta 735 euros al a\u00f1o en calefacci\u00f3n, refrigeraci\u00f3n y agua caliente. Si obtuviera la etiqueta \u201cB\u201d solo necesitar\u00eda desembolsar 282 euros, es decir, se ahorrar\u00eda 455 euros anuales.<\/p>\n\n\n\n<p>La diferencia es mayor si se compara el gasto de un inmueble con la certificaci\u00f3n m\u00e1s baja, la \u201cG\u201d. En ese caso los recibos en consumo energ\u00e9tico ascender\u00edan a 1.535 euros al a\u00f1o, un 80 por ciento m\u00e1s que las viviendas m\u00e1s eficientes energ\u00e9ticamente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una veintena de multas por no someterse a la evaluaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Todos los edificios de nueva construcci\u00f3n deben contratar una auditor\u00eda para determinar su rendimiento energ\u00e9tico<\/strong>, pero adem\u00e1s no se puede vender ni alquiler ninguna vivienda en Galicia sin contar con el certificado que mide el consumo de energ\u00eda en ese hogar. Estas certificaciones son emitidas por un t\u00e9cnico superior, generalmente un ingeniero o un arquitecto acreditado. El precio del estudio suele ser de 0,8 c\u00e9ntimos por metro cuadrado. Es decir, para un piso de 100 metros cuadrados se pagar\u00eda por la evaluaci\u00f3n 80 euros. Los t\u00e9cnicos se desplazan hasta la vivienda y eval\u00faan el consumo energ\u00e9tico del inmueble. Para ello es necesario estudiar tanto la envolvente t\u00e9rmica (fachadas, cubierta, medianeras, ventanas, etc.) como sus instalaciones t\u00e9rmicas de calefacci\u00f3n, refrigeraci\u00f3n y agua caliente, las cuales consumen energ\u00eda (electricidad, gas natural, butano, etc.) Una vez se obtiene esta evaluaci\u00f3n hay que inscribir el certificado en el registro del Inega, cuyo tr\u00e1mite cuesta otros 5 euros. Incumplir estas obligaciones acarrea multas que oscilan entre los 600 y los 1.000 euros. Seg\u00fan explica la Conseller\u00eda de Econom\u00eda, actualmente los expedientes sancionadores abiertos que terminaron en sanci\u00f3n se deben a denuncias de particulares a propietarios por no entregarles el certificado de eficiencia energ\u00e9tica registrado. En total se abrieron 17 expedientes que supusieron sanciones a los propietarios de los inmuebles por un importe total de 10.040 euros. Al margen de las multas, la Xunta revisa tambi\u00e9n que las evaluaciones energ\u00e9ticas sean correctas. En 2016 se hab\u00edan detectado errores en el 14 por ciento de los certificados emitidos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00e1s de 187.000 inmuebles disponen ya en la comunidad de certificaci\u00f3n que acredita su consumo de energ\u00eda | El gasto en edificios&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3819,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/aproin.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3835"}],"collection":[{"href":"https:\/\/aproin.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/aproin.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aproin.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aproin.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3835"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/aproin.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3835\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3836,"href":"https:\/\/aproin.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3835\/revisions\/3836"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aproin.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3819"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/aproin.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3835"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/aproin.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3835"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/aproin.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3835"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}