Vigo aprueba su modelo de ciudad hasta 2050
El pleno dio el visto bueno definitivo al nuevo Plan General de Ordenación Municipal con el voto a favor del PSOE, la abstención del PP y el rechazo del BNG
Mauro Borrazás / Atlántico
El pleno aprobó ayer de forma definitiva el nuevo Plan General de Ordenación Municipal (PGOM), el documento que regulará el desarrollo urbanístico de la ciudad durante los próximos 25 años, hasta 2050. La propuesta recibió el respaldo de los 19 concejales del grupo socialista, la abstención de los 5 ediles del PP y el voto en contra de los 3 representantes del BNG.
La votación tuvo lugar en una sesión extraordinaria que se celebró justo a continuación del pleno correspondiente a este mes de mayo. “Hoy es un día importante para la ciudad de Vigo, para quienes queremos vivir en una ciudad sostenible, verde, solidaria, accesible, respetuosa con nuestro entorno, que integre y respete nuestro pasado”, afirmó la concejala de Urbanismo, María José Caride, encargada de defender el documento en la sesión. Unas declaraciones que contrastó asegurando que “hoy es un mal día para los especuladores, para quienes pretenden que los intereses particulares estén por encima del interés general de la ciudadanía”.
A partir de ahora, Vigo contará por primera vez en una década con instrumento actualizado que establece dónde se puede construir, qué tipo de edificaciones están permitidas y qué zonas deben preservarse. La aprobación de este nuevo Plan pone fin a una situación de interinidad urbanística que se prolongaba desde 2015, cuando el Tribunal Supremo anuló el PGOM vigente desde 2008 por no contar con el visto bueno ambiental. Desde entonces, Vigo estuvo aplicando el Plan anterior, de 1993, con más de treinta años de antigüedad y sin adaptar a las necesidades actuales de la ciudad.
La tramitación del nuevo PGOM fue y compleja. El proceso comenzó con su elaboración técnica tras la anulación del Plan anterior. En 2016, la Xunta aprobó una normativa específica, la conocida como Ley Vigo, para permitir la ejecución de determinadas infraestructuras, como la estación intermodal. Tres años después, el Concello puso en marcha un instrumento provisional para desbloquear el urbanismo en determinadas zonas, prorrogado más tarde ante la ausencia de un nuevo Plan definitivo.
El documento recibió el visto bueno inicial en 2021 y el provisional en 2023. En febrero de este año llegó el último informe necesario, el de la Dirección General de Costas. Aun así, el gobierno local decidió devolver el texto al equipo redactor para que subsanara diversas erratas antes de someterlo a la votación final, celebrada hoy.
El nuevo Plan cuenta con un respaldo amplio en cuanto al número de concejales, gracias a la mayoría absoluta del grupo socialista. Sin embargo, es el primero que se aprueba con el único voto favorable de un grupo político. En 1993, el documento fue aprobado por unanimidad. El Plan de 2008 salió adelante con los votos del PSOE y el BNG, mientras que un intento previo en 2006 contó con el respaldo del PP, BNG y Progresistas Vigueses, y el rechazo de los socialistas.
Con esta aprobación definitiva, ahora tendrá que publicarse el acuerdo en el Diario Oficial de Galicia (DOG) y posteriormente toda la normativa en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP), con lo que es ya cuestión de días que el Ayuntamiento disponga de una normativa urbanística actualizada y con respaldo legal tras más de una década.
Caballero: “Este es el PGOM que necesitamos”
El alcalde Abel Caballero cerró el pleno de aprobación definitiva del PGOM calificándolo como un documento “excepcional” y defendió su aprobación como un hito para la ciudad avalado democráticamente por la ciudadanía a través de los resultados electorales. Subrayó que el Plan permitirá la construcción de 50.000 nuevas viviendas, más de 14.000 de ellas con algún tipo de protección, y anunció que el Concello se implicará directamente en su promoción: “Vamos a participar activamente en la construcción de vivienda porque, después de la experiencia que tenemos con la Xunta, no tenemos confianza”.
Caballero destacó también la expansión de las zonas verdes, que se duplicarán en toda la ciudad, con especial atención al entorno del río Lagares y a barrios donde actualmente son escasas, como Martínez Garrido, donde se destinará a parque la parcela de la antigua estación de autobuses. El alcalde señaló además la previsión de nuevos equipamientos sociales y culturales consensuados con los vecinos, como las escuelas de música de San Miguel de Oia y Bembrive o espacios para asociaciones en Coruxo. “Este es el PGOM que necesita Vigo en 2025, actuando por el interés general”, afirmó.
En el debate también intervino el portavoz del grupo municipal socialista, Carlos Font, que reivindicó el trabajo técnico del Concello y criticó el escaso reconocimiento recibido. También defendió que el nuevo PGOM fue “un ejemplo de participación ciudadana” y acusó a PP y a BNG de “no querer que avance la ciudad”.
Caride: “Refuerza a Vigo como la ciudad más importante de Galicia”
María José Caride defendió en el pleno que el nuevo PGOM “refuerza el papel de Vigo como la ciudad más importante de Galicia”, al tiempo que pretende garantizar el acceso a la vivienda y duplica el suelo destinado a zonas verdes. Subrayó que el documento responde a las necesidades económicas de la ciudad, ampliando el suelo para actividades productivas y terciarias, y que permitirá desarrollar hasta 14.000 viviendas protegidas. Criticó la “ausencia de la Xunta, que lleva 12 años desaparecida de la promoción de vivienda protegida”. Caride definió el plan como “equilibrado” y adaptado a las nuevas exigencias ambientales. Señaló que se duplican los espacios verdes y que se incrementan en un 33 % las dotaciones públicas, con nuevos equipamientos culturales, sociales y deportivos en distintos barrios.
Luisa Sánchez (PP): “Es mejor un Plan de mínimos que nada”
El PP lamentó la “oportunidad perdida” que supone la aprobación definitiva del PGOM al considerar que no dotará a Vigo de “la estructura urbanística de una gran ciudad”. Según la presidenta local del PP, Luisa Sánchez, el documento elaborado por el gobierno local “nace cojo” y se antoja “poco ambicioso” porque “ni siquiera proyecta el Vigo de los próximos diez años”, porque recoge un suelo industrial “insuficiente” y porque contempla un “crecimiento poblacional totalmente irreal”. Unas carencias a las que sumó la falta de solución para las zonas inundables o algunas “actuaciones polémicas” como la instalación de un eventual ‘Vigo Arena’ en medio de una carballeira en Navia. Apuntó que es un reflejo de la “falta de diálogo” al ser elaborado “sin transparencia y de espaldas a la ciudad”. Lo calificó como un “Plan de mínimos” que, además, supone un “brindis al sol” en su previsión de construir 50.000 nuevas viviendas. En todo caso, defendió una “abstención responsable”, apelando al “sentido de ciudad”. “Es mejor tener este Plan de mínimos que no tener nada. La ciudad ha normalizado la excepcionalidad. Lo normal no puede ser recurrir a una ordenación provisional, a la ‘Ley Vigo’ o al Plan de 1993”, sostuvo.
Xabier Igrexas (BNG): “Es inútil para la mayoría social”
El portavoz del BNG, Xabier Pérez Igrexas, rechazó el nuevo PGOM asegurando que es un Plan “inútil para atender las necesidades de la mayoría social”. Acusó al gobierno municipal de imponerlo “con su rodillo absolutista”, sin consenso ni participación, y de aprobar un documento tramitado “en la oscuridad de los despachos y al dictado de poderosos intereses”. Entre otras críticas, señaló la legalización de chalés de lujo en Cabo Estai y la pérdida de la carballeira de A Barroca en Navia para el Vigo Arena. También advirtió de inseguridad jurídica por falta de integridad documental o carecer de una actualización del inventario del Ayuntamiento.