Los arquitectos piden normas más flexibles y agilizar licencias
Creen que no hay soluciones mágicas, pero que se debe apostar por políticas de vivienda pública, simplificar los trámites para construir y ayudas a la rehabilitación
Rocío Suárez / Atlántico Diario
La vivienda es la principal preocupación de los españoles, según el barómetro del CIS, y está también en el centro del debate público.
En este contexto, los arquitectos tienen mucho que aportar, porque son los profesionales que más saben de la materia. La delegación viguesa del Colegio de Arquitectos celebra esta tarde un foro sobre la vivienda, al que se puede asistir previa inscripción, en el que profesionales de la ciudad y una cooperativa de viviendas ofrecerán su punto de vista, cada uno con una charla breve e informal con 20 diapositivas cada uno. Es un formato que se conoce como Pechakucha y que nació hace más de dos décadas en un estudio de arquitectura de Japón con el objetivo de mantener la atención del público.
“No hay soluciones mágicas”
El presidente del Colegio de Arquitectos en Vigo, Manuel Martínez Carazo, afirma que “no hay soluciones mágicas ni sencillas, se tiene que actuar en muchos frentes” y propone que se escuche más a los arquitectos “por nuestra experiencia y porque siempre hemos demostrado nuestra implicación activa en el desarrollo de nuevas soluciones”.
En su opinión, España necesita políticas de vivienda pública, que incluya una bolsa de vivienda pública en régimen de alquiler, que sea grande y ayude a regular el mercado. Esto contribuiría a equilibrar un poco los precios.
Pero se necesitan muchas otras medidas. Desde el sector insisten en que es muy necesario simplificar y unificar normativas, además de eliminar trabas administrativas, porque al final los proyectos se dilatan durante años.
“Ahora tenemos una crisis habitacional fuerte y a veces no nos damos cuenta de que para llevar a cabo un proyecto supone años de trabajo y de discusiones por temas normativos que están realmente obsoletos. Los trámites tienen que ser más rápidos”, afirma Carazo. Hay un exceso de regulación y las licencias tardan mucho.
Comparten la necesidad de tener unas reglas de juego claras y justas para todos, pero también consideran que hay que ser flexibles en las normas porque “la sociedad evoluciona muy rápido, es como un organismo vivo, y tenemos que ser capaces de dar respuestas a las nuevas maneras de vivir”.
Cuando los arquitectos plantean esta problemática les llega en ocasiones una respuesta que no comparten en absoluto, les acusan de precarizar la vivienda o de ofrecer soluciones que no son dignas. “Los arquitectos jamás plantean eso”, subraya el presidente del Colegio de Arquitectos en Vigo. Carazo señala que es necesario hacer una reflexión, en el sentido de que a veces “se exige tanto a un proyecto que no se permite que salga adelante y mientras tanto las personas están viviendo en infraviviendas en condiciones lamentables porque no tienen dónde ir”.
Lamentan el hecho de que la norma imponga condiciones estrictas, casi al milímetro, en cuanto al número de habitaciones o el tamaño del salón cuando hay familias que tienen otras prioridades y demandan una vivienda distinta. “A lo mejor quieren un espacio más diáfano, con habitaciones más pequeñas. Tiene que haber reglas de juego para que lo que se construya sea de calidad, pero hay que dejar libertad creativa para rediseñar y repensar la arquitectura”.
Martínez Carazo se pregunta si es mejor que convivan cinco jóvenes, cada uno en su habitación, pero sin un espacio común, o apostar por modelos como el cohousing y los coliving con espacios comunitarios de convivencia para compartir distintas actividades.
Por otro lado, además de construir vivienda nueva, también ven clave actuar en otros frentes como la rehabilitación del parque de edificios, muchos de los cuales se deberían rediseñar y adaptar a las nuevas necesidades de la vida, además de procurar su accesibilidad y dotarse de nuevos espacios. Para favorecer la rehabilitación y recuperación de edificios, sobre todo el parque de los años 70, 80 y 90, apunta que las administraciones deberían sacar líneas de subvención para los proyectos, tanto para particulares como para comunidades de vecinos y cooperativas.
Plan de Urbanismo
Preguntado por el nuevo Plan de Urbanismo de la ciudad, que entró en vigor en agosto del año pasado tras años de trámites, considera que necesita un tiempo para ir asentándose.
El presidente del Colegio puso en valor el hecho de tener unas reglas de juego claras y la normativa actualizada, porque va a facilitar que se pongan en marcha muchos proyectos y de nuevo insiste en la necesidad de que se puedan agilizar las licencias.