Soluciones eficientes y asequibles con Gas Natural

5 febrero 2016

Una rehabilitación atractiva para el consumidor
(revista aproin digital)
José Manuel Domínguez Cerdeira
responsable de prescripción_ c.a.p.-dirección de gestión de mercados
gas natural distribución sdg_

En una encuesta que British Gas realizó entre sus clientes del Reino Unido sobre cuánto estarían dispuestos a pagar adicionalmente para sustituir su actual caldera de gas por una tecnología más eficiente, que consumiera menos energía y tuviera un impacto medioambiental menor, tuvo una respuesta previsible, CERO libras esterlinas. Dicho de otro modo, no se trata de mejorar la eficiencia a cualquier precio, si no que aquellas nuevas soluciones que se propongan al consumidor deben tener un precio de adquisición que permita recuperar esa cantidad por un mayor ahorro, en un período de tiempo razonable, comentándose que cinco (5) años sería un período de tiempo máximo razonable de recuperación.

Y esto sucede en un mercado, el británico, en el que el 80% de los usuarios de calefacción centralizada por vivienda (individual) o por edificio (centralizada), utilizan gas natural como combustible, con un total de hogares con gas que ronda los diecisiete millones.

Este hecho, que puede parecer alejado de nuestro mercado, no lo es tanto y nos permite hacer unas consideraciones iniciales sobre qué características debe cumplir cualquier propuesta de rehabilitación energética que realicemos a un consumidor, sea este individual o una comunidad de vecinos.

En primer lugar se tiene que tener muy claro que el verdadero protagonista en la decisión de realizar una rehabilitación de un edificio es el conjunto de los vecinos, por lo que para conseguir su aceptación se debe ofrecer una propuesta atractiva que pasa inexcusablemente por una mejora económica a medio plazo.

Si en la rehabilitación se incluyen actuaciones sobre la envolvente del edificio, mejorando su aislamiento para así reducir su demanda energética, estas tienen el mejor de los índices de ahorro energético ya que consiguen el ahorro durante un gran número de años, el resto de la vida del edificio, pero el período de retorno de la inversión inicial, al ser esta de un importe elevado, se encuentra habitualmente entre los diez y los veinte años.

Las actuaciones en la mejora de los sistemas térmicos que cubren la demanda final que queda en el edificio, si se realizan con sistemas basados en el consumo de gas natural, tienen períodos de retorno de su inversión que oscilan entre los tres y los cinco años, un período sensiblemente menor que el de las actuaciones en la envolvente.

Estos dos hechos ya han quedado de manifiesto en diversos estudios, como el realizado por el Centro de Estudios de Políticas Europeas (CEPS) en 2007 (Lucha contra el Cambio Climático), en el que se observa que las acciones sobre la piel del edificio son las de mayor ahorro a lo largo de la vida del edificio y que las acciones sobre los sistemas térmicos son las más rentables al retornarse las inversiones en menos años.

Por ello, si en la propuesta de rehabilitación se suman las actuaciones sobre la envolvente y el empleo de sistemas con gas natural se consigue reducir los períodos de amortización, quedando estos habitualmente en períodos de siete a doce años.

Y por supuesto, si en la rehabilitación se incluyen aspectos de accesibilidad, estos no tienen una contrapartida de ahorro, solo si afecta a la comodidad y el bienestar de todos los usuarios del edificio, por lo que no tiene contrapartida en ahorro económico lo que lleva a que el número total de años de retorno de la inversión se incrementa.

Todo ello puede representar la viabilidad o no de la operación, ya que para abordar una rehabilitación será precisa habitualmente una financiación externa, que permita a los consumidores poder pagar la inversión inicial de forma que su coste mensual, considerando los ahorros obtenidos, si no es igual a lo que gastaba anteriormente, no sea especialmente más caro. Para ello, las entidades financieras que actualmente están receptivas a conceder créditos a Comunidades de Propietarios con este fin, tiene un primer parámetro que no debe olvidarse, el plazo máximo de financiación, que suele oscilar entre los siete y los diez años, por lo que la inversión final y los ahorros obtenidos deben llevar a resultados de este orden.

Esta es la característica de las soluciones con caldera de condensación con gas natural, que bien con soluciones individuales por vivienda o centralizadas por edificio, para un mismo ahorro energético y por tanto económico, precisan las menores inversiones iniciales en relación con otras soluciones, como pueden ser las bombas de calor eléctricas, la biomasa o el gasóleo-C.

En conclusión, en aquellos ámbitos en los que se dispone de red de distribución de gas natural, al elaborar una propuesta de rehabilitación y considerar para los sistemas térmicos soluciones basadas en el uso del gas natural, se consigue el mejor aliado para reducir sus costes térmicos con el menor esfuerzo inversor, haciendo así más atractiva la actuación de rehabilitación para el consumidor final y por tanto favoreciendo su ejecución real, desarrollando este sector.

Categoría: Noticias Aproin

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