El presidente entrega en Vigo los XXX Premios Aproin, que distinguen a Urbavigo (Canido), Grupo Herculina (Nicaragua) y la restauración del Faro de Cabo Silleiro
Rueda apela al sector inmobiliario para alcanzar las 10.000 viviendas públicas en 2030
En plena carrera por ampliar el parque público residencial, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, apeló este miércoles a la colaboración del sector inmobiliario y de la construcción para cumplir dos objetivos que el Gobierno gallego ha puesto en el horizonte: alcanzar las 10.000 viviendas públicas en 2030 y facilitar la edificación de 25.000 hogares en suelo promovido por la Administración autonómica.
Lo hizo en el marco de una cita con sabor simbólico: la XXX edición de los Premios Aproin, una convocatoria que este año celebra tres décadas reconociendo la calidad de la promoción inmobiliaria en la provincia de Pontevedra. La entrega de galardones se celebró esta tarde en el Círculo de Empresarios de Galicia, en Vigo, con Rueda como encargado de entregar las distinciones.
Los premios de esta edición —correspondientes a las actuaciones distinguidas como Premio Aproin 2025— sitúan el foco en dos proyectos en Vigo y en la recuperación patrimonial de un icono del litoral en Baiona. La asociación ha reconocido a Urbavigo, S.L. como mejor actuación inmobiliaria de obra nueva por la construcción de nueve viviendas en Canido, bajo la dirección técnica del estudio Pereiro Arquitectos.
En el apartado de mejor rehabilitación residencial, el galardón recae en Grupo Herculina, por la intervención en el edificio situado en Nicaragua 43-45, en el centro de Vigo, con proyecto del arquitecto José Antonio Comesaña García. Y el premio a la mejor rehabilitación no residencial distingue la «espectacular restauración» del Faro Grande de Cabo Silleiro, en Baiona, con el arquitecto Pedro de la Puente Crespo como proyectista.
En cambio, el reconocimiento a la mejor actuación inmobiliaria de obra nueva no residencial ha quedado desierto, según recoge la propia convocatoria.
Aproin enmarca esta trigésima edición como «una referencia» para poner en valor la calidad arquitectónica y constructiva de las promociones inmobiliarias, con especial atención a su contribución a ciudades «más sostenibles y habitables». La decisión final correspondió a un jurado presidido por Luis Espada Recarey, con los vocales Javier de la Puente Crespo, Javier Rivas Barros, Rubén Inchaurraga Ruiz y Antonio Carballo Couñago.